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La actividad
inmobiliaria es una actividad de personas y no de propiedades
• Este no es un eslogan
es una realidad que no muchos entienden. No vendemos inmuebles. Vendemos
nuestros servicios a personas que necesitan vender o comprar un inmueble.
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En todo caso ayudamos
a vender y a comprar inmuebles. Por lo tanto, nuestro trato es con las
personas: educándolas, guiándolas, asesorándolas, dándoles contención y
ayudándolos a satisfacer sus necesidades
• Por eso es sumamente
importante estar en contacto semanalmente con nuestro cliente (vendedor o
comprador) cuando nos contrata para prestarle un servicio.
• La
primera parte del proceso inmobiliario es intangible, el resultado del mismo
recién se puede comprobar al final.
• Para disminuir la intangibilidad todos los prestadores
de servicios inmobiliarios hacen promesas de la bondad de sus servicios.
• ¿por qué las personas creen las promesas?
• Las personas creen las promesas porque tienen
confianza en quien las realiza.
• Por lo tanto, una cuestión principal a planificar es
¿Cómo generar confianza en las personas?
• La
actividad inmobiliaria tiene un bajo prestigio entre la población, debido a las
malas prácticas en el desempeño de la misma.
• Este
bajo prestigio hace que “paguen justos por pecadores”.
• Por lo
tanto, el agente inmobiliario no solo debe generar confianza, sino que además
debe diferenciarse de aquellos que realizan malas prácticas en la profesión.
• Una
forma de generar confianza y diferenciarse es tangibilizando el servicio.
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